La Incertidumbre – El gran ansiógeno

La Incertidumbre – El gran ansiógeno

La Incertidumbre 

El gran ansiógeno

¿Qué es la incertidumbre y cómo afecta?

Hoy vamos a abordar una temática que para muchos puede resultar sumamente estresante. Podríamos definir a la incertidumbre como la imposibilidad de predecir un evento futuro, y esta sensación suele provocar inseguridad, inquietud, desasosiego, indecisión, vacilación, entre otras cosas. El temor a lo desconocido es inherente al ser humano, por lo tanto lidiar con la incertidumbre puede llegar a resultar, en algunos casos, inhabilitante.

Situaciones comunes que generan incertidumbre

Esperar la respuesta de un mail, cuando una llamada no es atendida, si un mensaje de texto no es visto o respondido. Aguardar la calificación de un examen, o el resultado de una postulación para un determinado puesto laboral, son instancias en las que se suele desatar esta sensación de incertidumbre (aunque no las únicas, por supuesto) y, como decíamos antes, muchas personas pueden tener dificultades para sobrellevar esta ausencia de conocimiento respecto del desenlace, especialmente en aquellas situaciones en las que podría llegar a ser un desenlace negativo.

La necesidad de control y cierre cognitivo

 Encontramos entonces que esta falta de seguridad respecto de lo que va a suceder, se enlaza con una cierta necesidad de control, en una necesidad de juicio seguro sobre cómo va a resultar determinada situación. Ya sea negativo o positivo, por lo general las personas necesitan tener cierta certeza respecto a lo que va a suceder. Es decir, si surge una pregunta el ser humano espera una respuesta sólida y firme. Esto se conoce como necesidad de cierre cognitivo

Cómo reacciona nuestro cerebro ante la incertidumbre

El cerebro no se lleva muy bien con la incertidumbre, por esta razón es que la necesidad de cierre cognitivo nos  conduce a defendernos de diferentes maneras. Algunas personas escapan de la incertidumbre apoyándose en ideas dicotómicas, o es blanco o es negro. Otras, en cambio, tienden a sacar conclusiones de manera precipitada. Incluso podría pensarse que regímenes autocráticos donde se prohíbe el disenso y la diversidad  son sostenidos  por una masificada tendencia a evitar la incertidumbre. 

Miedos profundos y sus efectos en la incertidumbre

Con frecuencia, en momentos de incertidumbre se ponen en juego los miedos más profundos de la persona. Cuando esto sucede la incertidumbre se torna realmente insoportable y requiere de un escape hacia la certeza más cercana, aunque esto nos lleve a cometer errores. Las situaciones que hemos afrontado a lo largo de nuestra vida, de alguna manera van a determinar la forma en la que respondemos a esa sensación de incerteza. De esta forma, si a lo largo de nuestra historia personal hemos ido acumulando logros, buenos vínculos y nuestra autoestima es sana, lo más probable es que ante la incertidumbre seamos capaces de pensar de manera positiva, permitiéndonos recurrir a estrategias de afrontamiento saludable.

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Estrategias para afrontar la incertidumbre

Entonces, ¿qué podemos hacer cuando estamos atravesando una situación en la cual la incertidumbre se manifiesta de manera insoportable?  primero que nada vamos a respirar profundamente y a repetirnos estas breves ideas:

  • La incertidumbre es inevitable: Esto significa que no podemos evitar situaciones en las que no sepamos cómo va a resultar un evento futuro. Esto es un verdadero desafío y evitar cometer los errores clásicos a los que nos conduce la huida de la incertidumbre debe ser nuestro primer objetivo .
  • Incertidumbre no tiene por qué ser agobiante: Lo desconocido, solo por desconocido no tiene por qué ser negativo. Si no sabemos qué va a pasar, no debemos inclinarnos a pensar que va a pasar lo peor,  ni tampoco confiarnos de que todo va a ir bien, puesto que puede llevarnos a una decepción muy grande. En estos casos lo mejor es intentar tolerar el no saber Apoyándonos en la certeza de que pase lo que pase estaremos listos.
  • Los resultados negativos del pasado no tienen porqué volver a repetirse: Como decíamos anteriormente, nuestra historia de alguna manera va a influir en la forma en la que percibimos y afrontamos las situaciones de incertidumbre. Considerar que los fracasos o decepciones anteriores se debieron a las diversas variables que se jugaron en ese momento, barre con la idea de que esos resultados responden a un problema permanente, y esto puede ayudar a que evaluemos la nueva situación incierta desde un lugar más neutral.
  • Si en el pasado nos fue bien, ¿Por qué no va a irnos bien ahora?: Las situaciones inciertas nos plantean nuevos desafíos, por lo tanto debemos estar preparados para afrontarlos diseñando diferentes estrategias que nos permitan sortear las dificultades que estos desafíos nos presentan.
  • Por si acaso vamos a buscar alternativas: contar con diferentes estrategias como alternativas ante resultados diferente de lo esperado, puede ser una buena forma de lidiar con lo  intolerable de la incertidumbre. Saber que tenemos alternativas es, de alguna manera, tener la certeza de que vamos a ser capaces de afrontar el desenlace, cualquiera sea el resultado,  aligerando de esta forma las sensaciones de inseguridad es a sosiego ansiedad etcétera, que puede ocasionar la situación incierta.

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