Un relato sobre cómo reparar el mundo

Un relato sobre cómo reparar el mundo
Spread the love

Un relato sobre cómo reparar el mundo

Sólo con encender la televisión y ver un canal de noticias, o con abrir en internet una página de noticias internacionales, uno puede saber en qué condiciones está hoy en día el mundo. Y lo cierto es que no es algo muy alentador.

Afligido por esta situación, un científico muy reconocido en el campo de la ciencia, se dispuso a trabajar para revertirla. Quería hallar la forma de reparar al mundo. Así que se internó en su laboratorio y se dedicó a buscar una manera de salvar al mundo. Pero tras una sucesión prolongada de ensayo-error, comenzó a desanimarse. Pasaba días enteros sumergido en distintos modelos y teorías, y no hallaba cómo solucionar el problema.

Un día, su hijo de siete años entró en su laboratorio y se acercó a él con intención de jugar con su padre, a quien por cierto llevaba días sin verlo. El científico estaba algo inquieto con la presencia de su pequeño en ese sitio. El niño insistía en jugar y él comenzaba a desesperarse. Finalmente en una revista, vio la imagen del mundo y tuvo una idea.

Miró a su hijo, le sonrió y le dijo “¿Sabes en lo que estoy trabajando?” el niño negó con su cabeza. El hombre revolvió el cabello del pequeño y continuó “estoy tratando de arreglar el mundo”. El niño no tenía muy claro lo que eso significaba y miró a su padre con toda la sorpresa que un niño puede tener en su mirada. El científico volvió a sonreír. “¿quieres ayudarme?”. En ese instante el niño respiró profundo y sus ojos se abrieron extasiados. Asintió con una enorme sonrisa. 

El hombre tomó la revista, arrancó la hoja y la cortó en varios pedazos con diferentes formas. Junto los pedazos y de su cajón sacó un rollo de cinta adhesiva. Se acuclilló frente a su hijo y le entregó todo “¿Recuerdas que siempre armamos juntos esos rompecabezas con muchas piezas?” El niño asintió. “Bien, aquí está el mundo hecho pedazos. Arreglalo para mi” le dijo. El niño tomó las cosas que su padre le dio, y lleno de entusiasmo se sentó en el suelo junto a la silla de su padre y comenzó a armar el mundo.

El científico lo miró con una sonrisa. El niño nunca había visto una imagen del mundo, por lo que estimó que demoraría mucho tiempo con ese juego, hasta que, finalmente, se aburriría y se iría. Mientras tanto, él podría seguir abocado a su tarea de arreglar el mundo de verdad.

Sin embargo, unos minutos después. El niño se puso de pie y le entregó a su padre con una enorme sonrisa de satisfacción en su rostro, el mundo armado. El científico estaba maravillado. ¿Cómo era posible? Miró varias veces el papel en su mano y a su hijo en silencio aún incrédulo. Apoyó su mano en la cabeza del niño y le preguntó “¿Cómo lo hiciste? Tú no sabías cómo era el mundo. ¿Dónde lo aprendiste?” 

El niño le respondió. “Papá, yo no sé como es el mundo, pero cuando arrancaste la hoja de la revista vi una persona al otro lado. Cuando quise armar el mundo y me di cuenta que no sabía cómo era, recordé la persona de atrás de la hoja y entonces me puse a arreglar a la persona. Cuando terminé de armar a la persona y di vuelta la hoja, vi que el mundo estaba arreglado.

Tal vez, pensó en científico, esa es la clave. Para arreglar el mundo, primero debemos comenzar por nosotros. Para lograr un mundo mejor, sólo debemos apuntar a ser mejores personas. Quizás, para que haya más amor en el mundo solo debemos ser capaces de sentir y dar amor.




¿Te  ha gustado?  Recibe las notificaciones directamente en tu email o en tu móvil:

Suscríbete a las Novedades del Blog

Recíbelas gratis en tu email

 

Y también en Facebook

 


Deja un comentario


Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Configurar y más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: