SOMATIZACIÓN – 12 Causas por las que tu cuerpo puede estar somatizando.

SOMATIZACIÓN – 12 Causas por las que tu cuerpo puede estar somatizando.
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Sobre la somatización

Una discusión en el trabajo, y enseguida tenemos migraña; fracasamos en algún proyecto, y sentimos molestias en el estómago; problemas familiares, y nos sale una erupción en la piel de los pies a cabeza y todo, sin saber porqué. Con frecuencia sucede que ante situaciones duras, incómodas, difíciles o desagradables, en las que nos sentimos profundamente afectados emocionalmente, terminamos experimentando de alguna u otra forma una molestia física, una somatización.

Pero ¿qué es una somatización? Bien, una somatización es el nombre que se le da a lo que ocurre cuando algo del orden de lo psicológico se manifiesta en el orden en el orden de lo orgánico. Es decir, cuándo aquello que nos afecta a nivel emocional se expresa de alguna manera a nivel del cuerpo. Una enfermedad psicosomática es aquella cuyos síntomas surgen o se agravan por factores de índole psicoemocional. 

Algunos de los ejemplos de enfermedades psicosomáticas pueden ser, por ejemplo: la diabetes, la hipertensión, la psoriasis, úlceras, migraña, etc. Este tipo de afecciones pueden surgir a partir de una situación límite, algo emocional o psicológicamente intenso o bien pueden agravarse a partir de una crisis emocional; por ejemplo, ante la pérdida del empleo puede surgir un cuadro de hipertensión arterial o bien ante un inconveniente económico puede surgir un pico de diabetes, etcétera.

También puede suceder que patologías que no tengan que ver con lo emocional se vean agravadas por el estado anímico. Lo que sucede realmente es que el estado emocional afecta directamente el sistema inmune, de manera que disminuye la capacidad de reacción defensiva del cuerpo, dando lugar a una repotenciación de la enfermedad. 

Cabe aclarar, que no todos suelen somatizar sus crisis emocionales, dado que algunas personas tienen más facilidad para conectar con sus emociones, expresarlas y lidiar de manera saludable con todo aquello que de alguna forma resulta disruptivo. No obstante, en todos los casos siempre vale la pena recordar:

¿Por qué nos enfermamos? 12 causas por las que tu cuerpo puede estar somatizando.

  • Por no estar para nosotros

En esta época, en la que todo es tan vertiginoso, muchas veces ni siquiera tenemos tiempo para almorzar, para dormir, tiempo para descansar. No estamos para nosotros. Estamos siempre a merced del reloj y de los horarios. 

  • Por callar lo que sentimos

Cuántas veces, aquellas cosas que nos molestan, que nos duelen, no las decimos en el momento indicado, ni a la persona correcta. Todo lo que no decimos se queda dentro de nosotros, se acumula, crece, hasta que llega un punto en que necesita manifestarse de alguna forma.

  • Por dejar de lado nuestros sueños

Sí, porque dejar de lado nuestros sueños nos produce cierta insatisfacción, cierto sentido de frustración. Suelen surgir cuestionamientos como el “cómo hubiera sido si…” o el “y si…”, que implican un enorme costo psíquico, desgaste de energía, agotamiento, y por supuesto, todo esto tarde o temprano también se manifiesta en algún tipo de afección a nivel orgánico.

  • Por no saber decir basta

Hay situaciones que nos resultan tan molestas, dolorosas e incómodas; ya sea a nivel familiar, a nivel laboral, entre otros amigos; y por no ser desagradables, por no caer mal, por no tener un mal momento, por evitar discusiones, por miedo a perder un trabajo… Simplemente callamos y soportamos, pero todo eso que soportamos nuestro cuerpo en algún momento, lo reciente lo recibe como una agresión. como una afección.

  • Por no perdonar

El perdón es un obsequio dicen algunos. Lo cierto es que sí, puede llegar a ser un obsequio pero más para nosotros mismos que para la persona que es perdonada. Principalmente porque él no perdonar nos hace quedar internamente capturados por esa sensación de tener una herida abierta que no cierra, que no sana. Perdonar es liberarnos, es sanar. 

  • Por no defraudar a los demás

Suele pasar que por no hacer sentir mal a alguien como dijimos hace un poquito más arriba evitamos hacer o decir lo que realmente deseamos o sentimos. Por ejemplo, en esas familias en qué abuelo, papá, hermanos son abogados y resulta que el nuevo miembro de la familia tiene tendencias hacia el arte, la música, el baile, la pintura. Y por no defraudar a su familia la persona decide seguir la línea profesional de la familia. Esto ocasiona un importante costo psíquico, que puede llevar a grandes frustraciones, a grandes problemáticas y a estas manifestaciones somáticas que que, en el peor de los casos, que llegan a hacer inhabilitante

  • Por no dedicarnos tiempo

Cuántas veces dejamos de lado las cosas que nos satisfacen que nos hacen bien que nos hacen sentir “mimados”. Por ejemplo: comprarnos algo de ropa, ir a una peluquería, hacer un buen viaje, etc. Estas faltas de tiempo, son pequeñas heridas que nos van quedando dentro de nosotros y que de alguna manera también nos afecta emocionalmente y a la larga orgánicamente.

  • Por asumir cargas que no nos corresponden

No debemos asumir como propias las responsabilidades de los demás. Tenemos que ser responsables de nosotros mismos, de nuestros actos, de nuestras palabras, de nuestros compromisos, y honrarlos; pero no podemos tomar responsabilidades ajenas en detrimento de nuestra propia salud. 

  • Por escuchar más a los demás que a nosotros mismos 

Está bueno de vez en cuando escuchar un consejo. Considerarlo, e incluso seguirlo, si pensamos que es una buena guía. Pero no podemos dejar de lado el hecho de que hay mucha gente que le gusta opinar sobre nuestras vidas, sobre nuestras decisiones, es más, incluso intentan decidir sobre nosotros y por nosotros. Pero no podemos desoírnos a nosotros mismos. Solo nosotros sabemos lo que necesitamos para sentirnos bien, para estar felices, nadie nos puede decir eso.

  • Por no valorarnos

En otro lugar hablamos sobre la autoestima, esto es el valorarnos a nosotros mismos, es decir, lo que consideramos que es nuestra propia valía. Cuando no nos valoramos, nos estamos haciendo daño. Todos somos valiosos y eso es importante que lo tengamos en claro, porque sabiendo lo que valemos vamos a poder hacernos valer ante los demás.

  • Por no querernos

Conocer lo que valemos es importante para poder querernos a nosotros mismos, y querernos a nosotros mismos es ocuparnos de nuestro bienestar. Uno siempre va a buscar el bien de la persona que ama, pues es eso: buscar nuestro propio bien.

  • Por no aceptarnos tal como somos

Aceptarnos es fundamental para fortalecer la autoestima, y la seguridad en sí mismos. Aceptar que “soy así, con mis virtudes, con mis defectos”, nos habilita a superarnos.
Para cerrar, necesitamos ser conscientes de lo importante que es para nuestra salud el estar bien con nosotros mismos, el ser lo suficientemente capaces de entender nuestras emociones y poder manejarlas. Es importante, también, que siempre prioricemos nuestro bienestar, para poder estar bien con nosotros mismos y con los demás. Todo aquello que no decimos, todo aquello que soportamos, todo aquello que de pronto no tramitamos correctamente a nivel emocional, de alguna forma se manifiesta y muchas veces termina manifestándose a nivel orgánico con estas afecciones son perfectamente evitables.

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