Soledad en la distancia |poemas de amor

Soledad en la distancia |poemas de amor

Soledad en la distancia


Cuando te marchas,
el eco de tus pasos se queda,
golpeando las paredes vacías,
y la casa entera aprende a ser silencio.

El reloj, cómplice cruel,
mide cada segundo
como si fueran puñales
que el pecho no puede esquivar.

Tu ausencia es un invierno perpetuo,
un vacío que se desliza lento
por cada rincón de mi alma.

Es la sombra que me acompaña,
la que se sienta a mi mesa
y llena mi copa de nostalgia.

Es extraño cómo pesa el aire
cuando tu risa no lo despeina.
Cómo el sol es solo una excusa
para fingir que algo brilla
en días donde la oscuridad reina.

Y yo, atrapada en este hueco,
en esta trinchera que llaman distancia,
me pierdo en el laberinto de tu nombre,
lo escribo con las manos temblorosas
y lo guardo en el calor de mi pecho,
ahí donde el frío no llega
pero el vacío se enreda y aprieta.

Te busco en los minutos que no llegan,
en las cartas que nunca escribo,
en la cama que aún conserva
el eco de tu calor y tu forma,
como si el colchón supiera más de ti
que yo misma.

La soledad no grita, amor,
es más bien un susurro que se clava.
Es el murmullo de todas las palabras
que quise decirte y no pude.

Es este poema que, aun sin quererlo,
te busca como quien se aferra
a un pedazo de cielo
en medio de la tormenta.

Cuando vuelvas, amante silente,
que la distancia se disuelva en tus ojos.
Y que esta soledad,
que hoy es el huésped más terco,
se desvanezca como un mal sueño
al rozar la piel donde tú existes.

07/01/2025
Lilian Rodriguez

Autor: Lilian Rodríguez

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