Las 6 fases del cambio

Las 6 fases del cambio
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Modelo del cambio

Los cambios suelen ser difíciles, por lo general las personas estamos demasiado acostumbradas al status quo, y todo aquello que lo altere es percibido como molesto e irritante. Cuando los cambios nos llegan impuestos por personas o por situaciones se vuelven, en ocasiones, difíciles de aceptar. Ya no solo es que uno se siente molesto,  sino que no puede adaptarse. Cuando los cambios son pensados impulsados por uno mismo  lo que solemos encontrar es que se dilata, cuesta dar el paso, y siempre hay una excusa para procrastinar.

Sin embargo, los cambios pueden ser muy beneficiosos, pueden traer éxito laboral, beneficios económicos, mejoras en la calidad de vida, mejoras en la salud, etc., aunque con frecuencia demandan esfuerzos, compromiso y trabajo psíquico. 

En el marco de un estudio sobre adicciones -en especial al cigarrillo-  un grupo de profesionales desarrolló un modelo que permite abordar los diferentes cambios voluntarios en las personas desde tres perspectivas muy interesantes: las etapas, el proceso y los niveles.

6 etapas para implementar un cambio

Las etapas o fases que propone el modelo son seis: 

1. Precontemplación: esta primera fase  implica que la persona aún no detecta el problema y, por supuesto, no considera la posibilidad de cambio. Por lo general, esta es la etapa en la que la persona escucha de su entorno que debe cambiar o dejar de hacer algo que resulta nocivo para sí misma o para quienes la rodean.

2. Contemplación: aquí ya estamos ante una persona que reconoce su problemática,  y acepta que debe hacer algo para modificar sus  hábitos. Sin embargo, se muestra dubitativa y demora dar el primer paso.

3. Preparación: Como su nombre lo indica en esta fase la persona ya ha venido avanzando un poco en el proceso de cambio y está preparada para la acción.

4. Acción: este es el período en el que se observa el cambio de hábitos propiamente dicho, en esta etapa nosotros vemos a la persona esforzarse en el cambio, comprometida con sus metas. Según el modelo  propuesto,  esta fase tiene una duración de 6 meses.

5. Mantenimiento: como decíamos al principio muchas veces los cambios se hacen insostenibles y cuesta mucho adaptarse, por lo tanto el mantenimiento del cambio de hábitos y la evitación de las recaídas es sumamente importante. Volver atrás implica un retroceso, por eso esta etapa también se propone que dure 6 meses.

6. Finalización: La fase de finalización es una fase durante la cual  la persona ha adquirido el cambio de hábitos, y ya no requiere de la supervisión permanente para lograr el mantenimiento. Es una fase en la que tampoco se esperan recaídas,  y el cambio ya está instalado. 

Hay que destacar que muchas veces nos encontramos en situaciones en las que se nos hace muy difícil sostener el cambio de hábitos. Por lo tanto, es esperable que en el proceso haya recaídas y vueltas a comenzar. Lo importante es no perder de vista cuál es la meta y la razón por la que nos embarcamos en la tarea de cambiar.

Identifica tu problema y el nivel en que está situado

Algo sumamente importante que tenemos que saber es dónde hay que hacer el cambio. Esto ya se tiene más o menos delimitado en la segunda fase, cuando la persona ya identifica que hay un problema. Lo que sigue es detectar cuál es el nivel en el que ese problema está situado. Pasamos, entonces, a los distintos niveles de cambio que plantea este modelo:

1. Síntoma/Situación: según los autores este es el nivel más sencillo para emplazar un cambio, para empezar el proceso y por supuesto para llevarlo a cabo con éxito. Esto se debe, en primer lugar, a que se trata de algo individual, que molesta, incomoda, y que depende de la persona y sobre el que la persona tiene el control. En segundo lugar, porque suele ser el motivo de consulta con un profesional, lo que, muchas veces, favorece el proceso.

2. Cogniciones desadaptativas: las cogniciones son formas de interpretar la información que recibimos,  son desadaptativas porque son erróneas. Están sesgadas por un pensamiento,  que no seas inconsciente,  pero que regula todas nuestras formas de procesar la realidad.  es como un prisma a través del cual vemos y por supuesto interpretamos  los estímulos que recibimos del entorno. Hacer efectivo un cambio en este nivel suele ser más complejo precisamente porque las condiciones desadaptativas son inconscientes, nosotros no tenemos control sobre ellas, por eso se requiere un trabajo más específico y guiado por un profesional.

3. Conflictos actuales interpersonales: En este nivel ya salimos de la individualidad ya pasamos al intercambio con el otro, por lo que acá la dificultad está en que uno no tiene el control absoluto de la situación. Quizás el cambio no dependa solo de la persona sino de su habilidad para problematizar el conflicto y que todas las partes intervinientes puedan  realizar los cambios necesarios para solucionarlo. 

4. Conflictos familiares/sistemas: en este nivel también estamos en el ámbito interpersonal,  por lo que el control de la situación no No está en manos de la persona,  como en el nivel 3 las partes involucradas deben ser capaces de problematizar el conflicto, y estar abiertas al cambio.

5. Conflictos intrapersonales: Finalmente los autores hablan de un quinto nivel que ya vuelve a ser personal individual, abordando los conflictos internos que una persona puede llegar a tener. En este nivel,  los cambios sí van a depender de la persona y de su habilidad y predisposición para superar, solucionar, o sobrellevar sus conflictos internos

10 procesos para hacer efectivos los cambios

Ahora bien una vez identificado el problema, el nivel en el cual el problema está situado,  y estando ya en las fases que habilitan el cambio vamos a pensar en el proceso.

Cuando hablamos de proceso estamos pensando en cuál es el camino que toma la persona para hacer efectivo un cambio, en esta línea los autores plantean 10 procesos diferentes entre los que se puede optar para llevar a cabo la modificación de las conductas.

1. Concientización: Este es un proceso mediante el cual la persona  sabe que hay un conflicto, se informa al respecto por diversos medios. Conocer el problema va a permitir encontrar el camino para solucionarlo.

2. Autoreevaluación: este proceso inicia cuando la persona conoce el problema y además ya está evaluando sus ideaciones sus pensamientos y sopesa  los beneficios del cambio.  no duda que el cambio vaya a ser bueno, pero tiene muy claro que va a ser muy duro.

3. Autoreevaluación social: En este proceso el cambio ya no se evalúa en lo personal sino en la interacción con los otros,  la persona considera los beneficios que su propio cambio pueda traer a su entorno.

4. Autoliberaciónluego de las autorreevaluaciones la persona finalmente toma la decisión de emprender el camino del cambio

5. Liberación social: Este proceso comporta dos puntos fundamentales el primero es que un cambio de entorno puede facilitar que la persona entre en contacto con otras posibilidades,  ampliando así su abanico de opciones; pero por otro lado, contribuye a que otras personas también puedan plantearse un posible cambio.

6. Relieve dramático: las conductas problemáticas acarrean consecuencias, que de pronto se visibilizan poniéndose de relieve. La persona, en este proceso, puede finalmente darse cuenta de aquello que estaba vedado para ella.

7. Contracondicionamiento: es un proceso mediante el cual se reemplaza una conducta desadaptativa por una conducta completamente diferente. Por ejemplo, en una persona que quiere dejar el cigarrillo, un contracondicionamiento sería: en lugar de fumar un cigarrillo o tomar un cigarrillo tomar un lápiz o un caramelo.

8. Control de estímulo: aquí estamos ante una modificación no de la conducta sino del entorno,  esto significa que lo que vamos a hacer es intentar que el entorno no presente el estímulo que desencadena la conducta problemática. Como ejemplo, podemos pensar en una persona alcohólica, en cuyo entorno no existan bebidas alcohólicas

9. Manejo de lo eventual: este proceso busca modificar las consecuencias de los comportamientos problemáticos mediante el refuerzo y el castigo. Por lo general no se emplea la parte de castigo, puesto que el refuerzo tiene mucha más efectividad.

10. Relaciones de ayuda: Lo importante en los procesos de cambio es el acompañamiento de nuestras redes sociales reales. Una persona en proceso de cambio necesita el apoyo de su familia, sus amigos y su entorno en general.

Para finalizar, cabe agregar  que todo proceso de cambio lleva su tiempo, y  siempre es necesario para poder llevarlo adelante que nuestro nivel de compromiso con el objetivo alcanzar, con el proceso, con nosotros mismos, sea sólido. Contar con el apoyo del entorno puede marcar la diferencia  entre una recaída y un abandono. 

FUENTE





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