Infancia de Carlos Drummond de Andrade

Infancia de Carlos Drummond de Andrade

Infancia

de Carlos Drummond de Andrade

Mi papá montaba a caballo y se iba para el campo.
Mi mamá se quedaba sentada cosiendo.
Mi hermano menor dormía.
Yo, un chico solo entre los árboles de mango,
leía la historia de Robinson Crusoe,
una historia larguísima que no termina nunca.
Al mediodía blanco de luz una voz que había aprendido
a arrullar en los lejanos tiempos de la esclavitud –y nunca se había olvidado
llamaba a tomar el café.
Café negro como la negra vieja
café rico
café bueno.
Mi mamá se quedaba sentada cosiendo
y me miraba:
–Psst… No despiertes al bebé.
Después miraba la cuna donde se había posado un mosquito.
Y daba un suspiro…tan profundo.
Allá lejos, mi papá cabalgaba
en el campo sin fin de la hacienda.
Y yo no sabía que mi historia
era más linda que la de Robinson Crusoe.




Benicio
Últimas entradas de Benicio (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Descubre más desde Afectos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Afectos
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.