El tacto prohibido

El tacto prohibido

El tacto prohibido

Extraído del poemario: Son de Amores
de Benicio de Seeonee

No deberíamos ni mirarnos,
pero igual pasa: tu mirada me encuentra,
incluso entre la multitud,
y me desarma sin tocarme.
Jugamos a la distancia, a la inocencia fingida,
mientras el deseo ruge por debajo
como un animal enjaulado.
Un roce mínimo, un gesto que cualquiera tomaría por accidente:
tu mano pasando cerca, apenas un segundo en mi muñeca,
pero ahí se incendia todo.
La sangre corre hacia lugares precisos,
las rodillas se aflojan, la respiración cambia de dueño.
El mundo sigue hablando, pero yo solo escucho
tu aliento entrecortado, diciendo lo que callamos.
Ese roce clandestino sostiene más verdad
que las miles noches que pasamos con nuestras realidades.
Es la yema de tus dedos, como un cuchillo dulce,
afilado, irresistible que abre mi piel para sentirte dentro de mi.
Me acerco lo justo, para sentir tu calor sin que nadie lo note,
solo tú, con esa imperceptible inclinación de tu cuerpo,
delatando tu rendición silenciosa al volcán que llevo dentro.

Cada caricia está prohibida, no nos pertenecen.
No deberíamos, pero sigue ardiendo en el centro del pecho,
un poco más abajo, también en el cuello que late por ti.
Es un pacto feroz y precioso: este deseo que no se nombra
que no debe existir, pero gobierna cada gesto.
Si alguien nos viera, nos condenaría.
Pero si supieran lo que sentimos,
desearían poder sentirlo también.

Autor: Lilian Rodríguez

Únete a la comunidad de Afectos.org

Si estos contenidos te acompañan, puedes unirte a nuestra comunidad para recibir nuevos textos, reflexiones y materiales que seguimos creando cada semana.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Descubre más desde Afectos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Afectos
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.