¡Pobre Quevedo!

¡Pobre Quevedo!

¡Pobre Quevedo!

¿Sonetos?… yo de eso nada. No sé hacer.
Pero con tus “Mareas” hoy me estreno
aunque haya de revolcarme en el heno
sólo por esta llamada complacer.

No sé qué saldrá de esto, vamos a ver
si de ésta me hago famosa o me alieno,
mas ¡vive Dios! que yo esto lo relleno
y hasta que lo haga no me voy a mover.

Que ya no me paro aunque sienta pavor,
que sólo me falta un breve “terceto”
para llenarme de vergüenza y rubor.

¿”Sonetista”, yo? ¡Ay no, qué gran valor!
cuando él se entere de este vil soneto…
¡pobre “Quevedo”!… llorará de dolor.

Autor: Alicia Avalon

Unete a nuestros canales para no perderte nada

Luna
Sígueme

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *



Descubre más desde Afectos

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Afectos
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.