No sueltes el caballo

No sueltes el caballo

No sueltes el caballo

Un caballo estaba amarrado y se jaloneaba para soltarse. Todos los que pasaban y lo miraban seguían de largo. Pero por ahí vino un demonio y al ver que el caballo tironeaba, sin dudarlo, lo soltó.

El caballo libre y alborotado corrió y corrió por el camino dando saltos y relinchos. Finalmente, se metió a la finca de unos campesinos y comenzó a comerse la siembra, el dueño de la finca tomó su rifle y mató al caballo. 

Entonces, al enterarse el dueño del caballo, tomó su rifle, se dirigió a la finca de los campesinos y mató al dueño de la finca.

La mujer del dueño de la finca, fue por su arma y sin dudarlo mató al dueño del caballo.

Entonces, cuando el hijo del dueño del caballo se enteró de lo sucedido, mató a la mujer del dueño de la finca.

A estas alturas, todo el pueblo supo lo que había pasado. Los vecinos enardecidos, fuero a la casa del dueño del caballo, mataron al muchacho y quemaron su casa;

Entonces le preguntaron al demonio:

—¿Porque hiciste todo esto? — el demonio, con una sonrisa en su rostro respondió

— Yo solo solté al caballo.

MORALEJA

El diablo hace cosas simples, porque sabe que la maldad está en nuestros corazones y solitos hacemos el resto. Por eso es bueno pensar antes de actuar. No sea que una cosa sin importancia cause mucho daño.




Luna
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