Leyes Universales: Los 7 principios herméticos del Kybalion

Leyes Universales: Los 7 principios herméticos del Kybalion

Conocer las Leyes Universales es poner en nuestras manos una llave. Esa llave abre la puerta hacia tu propia libertad. La libertad de caminar el camino conociendo las reglas del juego y usándolas para ser una persona próspera, abundante y feliz.

El origen

Hablar de las leyes fundamentales del mentalismo es hablar del Kybalion y es hablar del gran maestro Hermes Trismegisto, considerado maestro de maestros, que vivió en Egipto y es considerado fundador de la astrología, descubridor de la alquimia, padre de la sabiduría, y según se cree es contemporáneo de Abraham. En algunas tradiciones judías se llega a afirmar   incluso que Abraham obtuvo muchos de sus conocimientos del propio Hermes.

 Se cuenta que vivió cerca de 300 años y los propios egipcios lo  deificaron bajo el nombre de  Thoth.

Los griegos, tiempo después, también hicieron lo propio y lo llamaron Hermes, el dios de la sabiduría. Y tanto egipcios como griegos honraron su memoria llamándole “el inspirado de los dioses” y añadiéndole su antiguo nombre Trismegisto qué significa “tres veces grande”.

 Las leyes son algo que existen sí o sí y conocerlas te permite usarlas de manera consciente, en lugar de hacerlo de forma casual o peor aún ser usado por ellas.

Dice el Kybalion:

 “Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par”.

 “cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría”

 Que estés aquí no es casual tan solo significa que ya estás preparado para recibir este conocimiento

Los siete principios de los que habla la filosofía hermética son:

  1.  El principio del mentalismo.
  2.  El principio de la correspondencia.
  3.  El principio de vibración.
  4.  El principio de polaridad.
  5.  El Principio del Ritmo.
  6.  El principio de causa y efecto.
  7.  El principio de generación.

1.- El principio de mentalismo

El TODO es mente, el universo es mental.

El Kybalion

Aquí se llama el TODO, a la realidad sustancial que se halla detrás de todas las manifestaciones y apariencias que conocemos bajo los nombres de universo material, fenómenos de la vida, materia, energía, etc.  Es el Espíritu, quién en sí mismo es incognoscible e indefinible, es una mente infinita universal y viviente. El universo es una creación mental del TODO en cuya mente vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser.

 Conocer este principio de mentalismo te faculta no solo para conocer la ley que rige el universo mental, sino para aplicarla para lograr tu bienestar y tu propio desarrollo.

En el TODO hay apariencia y esencia. La apariencia es lo material, la esencia es el espíritu. Y para que la esencia pueda interactuar con la apariencia, necesita de un enlace y el enlace es la mente. Y esto es así en todas las dimensiones, sin importar que seas un humano, un ángel, un arcángel, un querubín, etcétera .

Sabiendo que la mente es el interface que usa la esencia para interactuar en el mundo de la materia, hay que tener en cuenta que la mente es influenciable y maleable, se ensucia con las interferencias que recibe a través de las experiencias de vida, las emociones intensas, y llega un punto en el que es necesario limpiar la mente porque de lo contrario se crean distorsiones que no son reales. 

En el libro Yoga Sutras de Patanjali,  en la definición sobre ¿Qué es el Yoga? se da como respuesta que “el Yoga es la detención de la actividad automática de la mente”, o lo que es lo mismo, es la inhibición de las modificaciones de la mente con la finalidad de paliar y/o limpiar las alteraciones que tiene la mente por la vía emocional y por la vía puramente mental.  

No es difícil entender que el mundo de las emociones y el mundo de los pensamientos altera nuestra mente con distorsiones, de tal intensidad en ocasiones, que confundimos las imágenes que se generan en nuestra mente, las alteraciones emocionales y mentales, con la pura realidad. Y al ser tan influenciables e ir por la vida controlados por las tensiones emocionales y mentales, hace que cada quien vea la vida, no como es en realidad,  sino como la que la mente ha creado a través de todas las distorsiones generadas en los pensamientos. Y si no se hace nada por calmar las modificaciones y alteraciones qué provoca la mente, no se vive la realidad tal cual es, sino que vivimos una realidad tergiversada e interpretada por nuestras alteraciones emocionales y mentales.

 2.- El principio de la correspondencia

Como es arriba, es abajo. Como es abajo, es arriba.

Como es adentro, es afuera.

El Kybalion

Este principio es una ley universal, En esencia significa que somos un reflejo del ambiente, que nuestra naturaleza como seres humanos es el reflejo de la naturaleza del cosmos.

Un ejemplo claro y fácilmente entendible aplicando las nuevas tecnologías podría ser el siguiente:

 Si un ser humano se tumba en el césped y una cámara lo enfoca y la cámara se va alejando progresivamente hacia el cielo, hacia la estratosfera, saliendo de la atmósfera terrestre, llegando a los confines del universo y toma una foto, y luego se va acercando progresivamente hasta llegar de nuevo a enfocar al ser humano, e incluso meterse dentro del ser humano hasta llegar a la más ínfima expresión de su ser, de sus células, y toma una foto, podría  sorprendernos la similitud de la foto tomada desde el cosmos a la foto tomada desde el interior del humano, porque serían iguales. 

Este principio está explicado en la tabla esmeralda y en esencia se traduce en que   macrocosmos es lo mismo que microcosmos, decir universo es lo mismo que decir Dios, y Díos es lo mismo que hombre, decir hombre es decir células, decir células es decir átomos y así sucesivamente hasta el infinito. 

Este principio teoriza que el hombre es la contraparte de Dios en la tierra, así como Dios es la contraparte del hombre en el cielo.

 3.- El principio de la Vibración

Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra.

El Kybalion

Todo en el universo está sujeto a movimiento y vibración. Las vibraciones se emiten en diferentes frecuencias y frecuencias iguales se atraen.

Todo en el universo es energía, cuanto más sutil es la energía, más fina y más alta es su vibración, cuanto más grosera es la energía, más baja es la vibración. 

A su vez todo lo que experimentamos en el plano físico a través de nuestros cinco sentidos, es transportado a través de las vibraciones. 

Lo mismo aplica al plano mental, nuestros pensamientos también tienen una vibración, aquello que hace que  algunos de nuestros pensamientos sean más intensos que otros, es la emoción que va ligada a ellos. 

Las emociones pueden ser de angustia, pena, placer, miedos, odio, amor, ansiedad, incertidumbre, etc.  y todas estas emociones contienen a su vez vibraciones. 

El amor incondicional por ejemplo, sería la vibración más alta y los pensamientos negativos basados en miedo, serían las vibraciones más bajas. 

Obviamente estas vibraciones siempre pueden ser transformadas, transmutadas hacia una vibración superior, como la bondad, la alegría, el entusiasmo, la compasión, la ternura, la empatía, el amor, a través del propio pensamiento, de modo que si quieres atraer algo que vibre alto, tienes que ser capaz de vibrar en tu interior en esa misma frecuencia vibratoria, de lo contrario estarás atrayendo cosas que estén en tu propia frecuencia. 

4.- El principio de polaridad

Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse.

El Kybalion

Esta es una ley temporal mutable aplica al plano físico y mental no así en el espiritual donde todo es Uno.

Un ejemplo claro que se puede entender muy bien podría ser el principio filosófico del yin yang en el Taoísmo, que habla de la existencia de dos fuerzas opuestas pero complementarias, que son esenciales en el universo. Ambas energías son necesarias para mantener el equilibrio universal. 

Hay un Yin dentro del Yang y hay un Yang dentro del Yin, ambas fuerzas se generan y se consumen mutuamente y pueden subdividirse y transformarse mutuamente. Son fuerzas interdependientes, cada una necesita de la otra para poder existir.

Desde una mirada más simple, podemos entender que en una situación siempre hay dos caras y nosotros podemos elegir ver desde un enfoque negativo o desde un enfoque positivo, pero también podemos elegir el equilibrar y armonizar y conciliar los opuestos.

Dentro de esos supuestos siempre hay grados, por ejemplo entre el amor y el odio hay diferentes grados de amor y diferentes grados de odio, no se pasa de amor a odio de un salto, sino que vas yendo de un lado a otro transitando los diferentes grados de una misma emoción.

Es fácil deducir, que la transmutación podemos lograrla cambiando el grado de la misma cosa, no por la modificación de esa cosa en algo diferente.

Siguiendo en la misma línea de deducción podemos aprender a trascender la ley de polaridad enfocándonos y tratando de encontrar lo positivo dentro de una situación negativa, porque de esa forma armonizamos  la ley de polaridad.

5.- En principio del ritmo

 Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación

 El Kybalion

 Este principio puede representarse como la ley del péndulo o también como un círculo que se repite de manera constante e indefinida. Todo va, todo vuelve; todo se repite, todo tiene un ciclo.  

En la naturaleza se puede observar como el ciclo entre la noche y el día, la subida y bajada  de las mareas, la salida y la puesta del sol, el movimiento de la Tierra alrededor del Sol.

Los ciclos se repiten, pero no siempre se repiten en el mismo nivel, es decir, van ascendiendo en espiral y esto puede constatarse en uno mismo, por ejemplo, el año tiene 12 meses, 365 días, 30 días cada mes, 4 semanas cada mes, 7 días cada semana y esos ciclos se repiten, pero nosotros no somos las mismas personas que vivieron esos mismos ciclos en el año pasado, que las que somos ahora, en el momento presente; de alguna forma hemos crecido, hemos cambiado, hemos evolucionado y estamos repitiendo un nuevo ciclo anual, pero no somos los mismos, por eso si hacemos la representación con el círculo podemos entender que es un círculo que gira sobre sí mismo pero que asciende en espiral, o por lo menos esto es a lo que nosotros deberíamos aspirar.

Podemos entender que cada ciclo está comprendido en un periodo de tiempo, pasado presente, futuro y la mente humana es capaz de moverse a nivel de pensamiento entre los ciclos, es decir, puede ir hacia un ciclo pasado para recordar, rememorar ciertos eventos o puede ir hacia un ciclo futuro, para prever ciertos acontecimientos, o puede estar situada en el presente viviendo el aquí y el ahora, lo que no deberíamos hacer es quedarnos enganchados en los ciclos pasados o futuros, porque te perderás de estar en el momento presente, eso por no mencionar que quedarte atrapado en esos ciclos origina dolor, sufrimiento y en lugar de utilizarlos como fuente de información, los utilizamos como algo que nos fustiga y nos provoca dolor.

Puede suceder que sientas en un momento dado que el péndulo te lleva a un retroceso, a un estancamiento, a un bloqueo y para escaparte a los efectos de esta ley lo que debes hacer es permanecer tranquilo, a la escucha y fijar en tu mente tus propios objetivos siendo consciente de que el péndulo volverá a oscilar  en sentido contrario y la ley del ritmo comenzará sus movimientos de ascenso y hacia delante.

Para suavizar los efectos negativos cuando visita la polaridad opuesta,  debes ser tú mismo el que provoque los movimientos, de forma que en lugar de ir de un extremo a otro, la oscilación sea mínima y cercana al punto intermedio, por eso a veces es necesario ponerse algo incómodo uno mismo, para luego volver a estar cómodo, dentro de unos valores que sean soportables para ti.

6.- El principio de causa y efecto 

Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la ley; la suerte no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de casualidad, pero nada escapa a la ley.

El Kybalion

En física este principio se conoce como la ley de acción y reacción, es decir, para cada acción hay una reacción igual y en el sentido opuesto, esto quiere decir que cuando un objeto realice una acción cómo mover, empujar, oprimir otro objeto, este último reaccionará devolviendo la misma fuerza.

Dicho esto, podemos entender que todos los momentos, todos los eventos que experimentamos en nuestra vida, tienen como base y fundamento la ley de causa y efecto, no hay casualidades y si causalidades.

 En todo momento estamos siendo causa de un efecto, sea por acción o sea por omisión, y los eventos causa y efecto se van sucediendo de forma concatenada, de manera indefinida, y la durabilidad de los efectos es variable, no todos los efectos tienen el mismo tiempo de duración, es decir, algunos efectos sí que tienen durabilidad que se puede constatar en esta vida y otros efectos tienen tal magnitud, tal intensidad, que nos acompañan al siguiente plano de existencia.

Un ejemplo claro puede ser cuando una persona asesina a otra, termina con la vida de esa persona y eso es un efecto inmediato para la persona que es víctima, pero para el asesino es un efecto que le va a acompañar a la siguiente vida y va a tener que aceptar y asumir las consecuencias derivadas de sus acciones. Esto va en dos direcciones es decir el caso hipotético de matar a una persona es un acto de muy baja vibración con lo cual en la siguiente vida los sucesos que te acompañarán posiblemente sean de baja vibración y tendrás que hacer lo posible para transmutar  esa energía sin embargo si en esta vida haces algo muy grande muy bueno  por alguien lo que se deriva es algo de muy alta vibración con lo cual es un Dharma que te va a acompañar en la siguiente vida y lo que tú vas a percibir como suerte no es otra cosa que el efecto de algo  bueno que previamente has realizado. 

Nada sucede por casualidad, nada se escapa a las leyes universales, cada acción genera un tipo de energía de variable intensidad que regresa a nosotros de alguna forma.

Puede decirse que cosechamos lo que sembramos y hasta es posible que en este plano de existencia lleves una vida tranquila, serena, honesta y sientas que estás manifestando cosas que no mereces, pero debes ser consciente qué tal vez estás manifestando cosas que se originaron en otro plano de existencia y ahora las acciones deben ir encaminadas a transmutar ese tipo de energía.

No debes percibir esto como un castigo, sino que debes percibirlo como una oportunidad que te brinda el Universo de mejorar tu vida. 

Controlando y entendiendo está ley, en verdad te sitúas en una posición de poder que te brinda la oportunidad de alinearte con tus propios principios y lograr tus propios objetivos.

  El verdadero potencial de esta ley consiste en convertirte de manera consciente y voluntaria en la causa de lo que quieres manifestar en tu propia vida. 

7.- El principio de generación 

La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos.

El Kybalion

El principio de generación se manifiesta en todo, no solo en el plano físico sino también en el mental y espiritual, y ninguna creación es posible en ningún plano sin este principio. Y este principio creador obra siempre en el sentido de generar, regenerar y crear.

Cada ser de la creación contiene dentro de sí mismo estos dos elementos. El ser humano tiene una parte femenina y una parte masculina, la parte femenina es la creatividad, la intuición, la ternura, la empatía, el amor; la parte masculina es el Yo, el ego, la acción, el poder. El aprendizaje aquí consiste en lograr el perfecto equilibrio entre el principio masculino y el principio femenino.



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Bibliografía recomendada: 

El KybalionLa Tabla Esmeralda
La filosofía PerenneYoga Sutras de Patanjali

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