Despedida lenta
Extraído del poemario: Son de Amores
de Benicio de Seeonee
No te estás yendo,
pero tampoco te quedas.
Estamos en ese borde extraño
donde nada se cae del todo
y nada se salva.
Esa franja gris que me deja sin aire
porque no sé si esperar o soltar de una vez.
Hay noches en que tu respiración
me llega como un recuerdo ajeno,
y aun así la busco porque el silencio sin ti
me da más miedo que tu distancia.
Te miro y veo ese cansancio
que no se alivia con dormir,
ese que nace del alma cuando no encuentra dónde apoyarse.
Compartimos el mate, las llaves,
la casa desteñida que hace tiempo dejó de ser hogar.
Hablamos poco, hacemos ruido de pareja,
sostenemos gestos que alguna vez
fueron promesa y ahora son memoria.
El desgaste es perverso: convive con el cariño,
lo usa, lo exprime, lo estira hasta hacerlo chillar.
A veces siento que te perdí
aunque estés enfrente,
que ya cerraste una puerta interna
y dejaste apenas una rendija
para que no me derrumbe del todo.
Y aun así, no me voy.
Eso es lo que más duele:
esta imposibilidad de cortar,
esta esperanza torpe que se empecina en esperar milagros
en un lugar donde ya no quedan altares.
No sé si mañana seremos dos caminos separados
o dos náufragos obstinados que prefieren hundirse juntos.
Pero esta noche, al menos esta,
nos quedamos frente a la misma mesa, esforzándonos por recordar
qué latido nos sostuvo tanto tiempo.
Intentando que ese eco no se apague antes
de que podamos admitir, de una vez por todas,
que la despedida ya empezó hace mucho.
Únete a la comunidad de Afectos.org
Si estos contenidos te acompañan, puedes unirte a nuestra comunidad para recibir nuevos textos, reflexiones y materiales que seguimos creando cada semana.
© 2021–2026 Benicio de Seeonee —
Esta obra está protegida bajo una licencia Creative Commons Atribución–NoComercial–SinDerivadas 4.0 Internacional.
- El juego silencioso - abril 30, 2026
- La Depresión está de moda - abril 29, 2026
- El guardavidas y la profesora - abril 27, 2026

